Nadie puede ser excelente en aquello a lo que no está dedicado

La excelencia consiste en hacer algo lo mejor que puedas con los medios que cuentas, y tu mayor recurso son tus dones o habilidades innatas. Sin embargo, el don nunca es suficiente, debemos dedicarnos apasionadamente a él, y trabajar sistemáticamente sobre nuestras habilidades dormidas.

Se trata de ser altamente efectivo, y la efectividad debe aprenderse, si la efectividad fuera un don tal como lo es el oído musical o la habilidad para la pintura o para algún deporte, la humanidad entera se encontraría en un gran aprieto, ya que todos dependeríamos de unas pocas personas dotadas con ese don, si la efectividad realmente fuera un don, todos seriamos en extremo vulnerables ya que para el logro de cualquier cosa dependeríamos de dichas personas, pero la efectividad puede aprenderse, de modo que cualquier persona puede llegar a ser en extremo efectiva.

Si la efectividad puede aprenderse, entonces surgen varias interrogantes tales como: ¿En qué consiste la efectividad? ¿Cómo se aprende la efectividad? ¿De qué naturaleza es dicho aprendizaje? ¿Qué debemos aprender?

Debo señalar que la forma en que aprendemos determina cómo nos desempeñamos, ya que hay quienes aprenden oyendo, otros aprenden leyendo, otros aprenden escribiendo y otros aprenden enseñando. Como puedes ver, no todos aprendemos del mismo modo. Cuentan que el gran músico Beethoven tomaba apuntes de todo, pero nunca los leía y cuando le preguntaron porque lo hacía el contesto: "Porque cuando escribo algún asunto nunca más se me olvida".

Aunque existen diversas maneras de aprender hay una que es relativa a todas las demás y es esta: "Todo se aprende en la realización de la tarea" Tomemos algunos ejemplos, se aprende a manejar un auto manejando, se aprende a ser padre teniendo hijos, se aprende a nadar nadando. Estoy recordando lo que contaba un humorista acerca de la escritura en una lápida del cementerio que decía: "Aquí yace Luis González que aprendió a nadar por correspondencia"

La efectividad se adquiere en la práctica de acciones repetidas, toda práctica es engañosamente fácil de explicar ya que hasta un niño lo entiende, pero resulta extremadamente ardua y demanda perseverancia, toda práctica se adquiere practicando, practicando, practicando.

Toda victoria se logra en dos etapas, y estas son, la preparación y la ejecución, la preparación lleva mucho tiempo, demanda enormes esfuerzos y se realiza en soledad, en cambio la ejecución es breve y aplaudida por millones, pero es la preparación la que hace toda la diferencia entre la medalla de oro olímpica y el segundo y tercer lugar, estamos hablando de una diferencia de milésimas de segundos. Nunca se pierde en la ejecución sino en la preparación, tomemos el caso de un estudiante universitario, él no fallo en el examen sino en la preparación para el examen, por eso los tiempos de preparación son la mayor inversión para tu mañana glorioso. La preparación crea en ti hábitos ganadores, cuando sales a correr a las cinco de la mañana y los únicos testigos de tu esfuerzo son los primeros rayos del sol, estas creando un hábito ganador y el convencimiento absoluto de que ganarás. "La gente de éxito simplemente tiene mejores costumbres que los demás. Tú eres tus costumbres"