La Administración de uno mismo

"Tu eres el único proyecto al que no debes renunciar jamás"

Introducción

Nos ha tocado vivir en un tiempo en el cual la relación que existe entre el empleador y el empleado ha cambiado para siempre. Nadie se hará cargo de ti el resto de tu vida, hoy día las empresas compran tus servicios y tú eres el dueño del mayor capital que es precisamente tu conocimiento.

El promedio de vida de una empresa son veinte años, algunas de ellas siguen existiendo después de este tiempo pero de otra forma y con otras variantes.

Sin embargo el promedio de vida de un trabajador es de cincuenta años productivos, superando largamente el promedio de vida de la empresa en la que actualmente trabaja.

Existen dos tipos de trabajadores: El trabajador manual y el trabajador del conocimiento, ambos difieren entre si en muchos puntos que consideraremos más adelante, pero ambos deben saber como diseñar la segunda mitad de su vida.

En este breve ensayo consideraremos cinco elementos importantes relacionados con el hecho de cómo administrarse uno mismo, estos son:

  • Cuáles son mis aptitudes.
  • Dónde debo estar.
  • Cuál es mi aporte.
  • Mi responsabilidad en las relaciones.
  • Que hacer con la segunda mitad de mi vida.

1. Cuáles son mis aptitudes

  • Podemos desempeñarnos con éxito solamente si nos valemos de nuestras aptitudes de nuestros talentos y de nuestros dones, o como quieras llamarle. No puedes producir desempeño sobresaliente sobre tus flaquezas y mucho menos sobre algo que eres totalmente incapaz de hacer.
  • Antiguamente la gente se dedicaba a continuar el trabajo de sus padres, por ejemplo, si el padre era campesino el hijo debía ser otro campesino exitoso, si no lo era se consideraba un hombre fracasado.
  • Hoy, con el descubrimiento de las inteligencias múltiples y con la enorme cantidad de opciones que hay, el escenario es totalmente diferente.
  • En virtud de esto, las personas deben conocer sus talentos, es decir aquello para lo que son buenos y por cierto, saber como administrarlos, esto, determinará el lugar que te corresponde en el mundo de la productividad.

"Nuestros padres nos criaron para vivir en un mundo que desapareció con ellos"

¿Cómo puedo saber para que soy bueno?

  • Deja que los resultados te enseñen, los resultados son nuestros mejores maestros.
  • Realiza el siguiente ejercicio: En un tiempo de dos años, compara tus expectativas con tus resultados, si estos resultados no están a la altura de lo que tu esperabas, hay una alta probabilidad que esa no sea tu habilidad sobresaliente.
  • A veces creemos que somos buenos para algo y nos empeñamos en reafirmarlo, pero esa soberbia intelectual genera una ignorancia incapacitante. Deja que los resultados sean tus maestros.

"No puedes construir tu reputación sobre algo que estas por realizar"

El talento nunca es suficiente

  • Una vez que descubras para que eres bueno, debes ser radical con los malos hábitos y el peor de ellos es la postergación de concebir una idea y nunca llevarla a la práctica, la postergación es el asesino de una gran idea.
  • Muchos hombres brillantes piensan que las ideas mueven montañas, pero a las montañas las mueven las excavadoras. Las ideas solamente muestran donde hay que poner a trabajar las excavadoras.
  • Hay que saber que en el momento en que terminas de escribir tu plan, comienza el trabajo.

"Nadie puede ser excelente en aquello a lo que no esta dedicado"

A mi manera

  • Las personas trabajan y se desempeñan de maneras diferentes, a esto le llamamos estilos y esto es un asunto enteramente individual.
  • Tiene que ver directamente con la personalidad, ya sea innata o adquirida, y esta personalidad se encuentra formada mucho antes de que la persona comience a trabajar.
  • La manera en como se desempeña una persona es algo dado por Dios.
  • Los individuos producen resultados realizando aquello que hacen bien y además del modo que les es propio.

"Atrévete a ser tu mismo y no pidas disculpa por eso"

Como aprendemos, determina como nos desempeñamos.

Hay quienes aprenden oyendo, otros aprenden leyendo, otros aprenden escribiendo, otros aprenden hablando en público. Como puedes ver, no todos aprendemos del mismo modo.

El gran músico Beethoven tomaba apuntes de todo, aunque nunca los leía, cuando le preguntaron porque lo hacía el contestó: "Porque cuando lo escribo, nunca más se me olvida".

Todo se aprende en la realización de la tarea.

Hechos 5:42

Y todos los días, en el templo y por las casas, no cesaban de enseñar y predicar a Jesucristo.

Aunque hay varias maneras en que la gente aprende, hay una sola manera relativa a todos nosotros y es que aprendemos las cosas en la realización de la tarea repetida una y otra vez.

La efectividad se adquiere en la práctica de acciones repetidas.

Toda práctica es engañosamente fácil de explicar ya que hasta un niño la entiende.

Pero toda práctica resulta extremadamente ardua y demanda perseverancia.

Toda práctica se adquiere: Practicando, practicando, practicando.

2. ¿Dónde debo estar?

El lugar de nuestra asignación esta determinado por la habilidad que portas.
El lugar de tu asignación nunca es tu decisión sino tu descubrimiento.
El lugar de tu asignación es donde maximizas tus resultados.
Antes de llegar a ese lugar vivirás el proceso de prueba error, es decir que habrás intentado trabajar en muchos lugares que no eran tu lugar.
Las estadísticas indican que la persona promedio encuentra ese lugar aproximadamente a los 25 años de edad.

3. ¿Cuál es mi aporte?

La pregunta correcta no es ¿Qué deseo aportar? O ¿Qué me dicen que aporte? Sino ¿Qué debo aportar? Y esto depende de saber con claridad que es exactamente lo que hay que hacer y en que consiste el proyecto.

"El que no rema pesa"

Debo saber donde y como puedo obtener resultados que marquen una diferencia.
Estos resultados deben ser significativos, deben marcar una diferencia, deben ser visibles, deben ser mensurables (que se puedan medir)

4. Mi responsabilidad en las relaciones

Muy pocos individuos logran resultados trabajando solos, estos pueden ser personas tales como: escritores, investigadores, pintores, etc.
Sin embargo, tienes que ser relacional para ser viable, y esto depende de cómo te administres tu mismo.
Pensando en esto, hay dos preguntas claves que debemos hacernos, y estas son: ¿De quien dependo? ¿Quién depende de mí?
 
"Cuando te conviertes en maestro de algo, te transformas en aprendiz de muchos"
 
Todo equipo, cualquiera sea su tarea, se construye basado en la confianza, confianza no significa que todo el equipo simpatice contigo.
Sin confianza el proyecto carece de protección.
La confianza se nutre cuando rendimos cuentas, rendir cuentas es más un asunto de carácter y moralidad que un asunto de control, es decir, depende más del que debe dar cuentas que del que las pide.

5. La segunda mitad de nuestra vida.

¿Que vamos a hacer con la segunda mitad de nuestra vida? Eso también forma parte de la administración de uno mismo.

Se estima que la capacidad laboral de una persona comienza aproximadamente a los 18 años y se prolonga hasta los setenta, esto equivale a que la vida productiva de un trabajador promedio es de cincuenta años, en cambio el promedio de vida de una empresa se estima en solo 20 años, algunas de ellas siguen existiendo después de este tiempo pero de otra forma y con otras variantes.

Es decir que en relación al tiempo, el trabajador sobrevive a la organización.

Permíteme mencionar cuatro o cinco ejemplos históricos de gente que administró bien la segunda mitad de su vida.

Claude Monet 1840-1926 Pintor impresionista, pintaba hasta los 85 años 12 horas diarias.

Pablo Picasso 1881-1973 Pintor Pos-impresionista, pintó hasta los 90 años.

Pablo Casals 1976-1973 Chelista, ensayaba su última pieza musical a los 97 años.

Max Planck 1858-1974 y Albert Einstein 1879-1955 fueron los más grades científicos después de los 50 años.

Indudablemente hay una diferencia entre el trabajador manual y el trabajador del conocimiento.

El trabajador manual se encuentra agotado a los cincuenta años de edad, en cambio el trabajador del conocimiento a los cincuenta años esta en su plenitud.

La mayoría de la gente que compone las iglesias, son trabajadores manuales y el gran reto consiste en hacer de ellos trabajadores del conocimiento, ya que el evangelio consiste en transferir conocimiento.

Tres opciones para administrar la segunda mitad de la vida.

  1. Comenzar una segunda carrera distinta a la que tienes actualmente.
  2. Dedicarte a un hobbies o una carrera que te distraiga y disfrutes.
  3. Comprometerse con algún trabajo social que provoque en ti un profundo sentido de trascendencia y misión.

Conclusión:

Proverbios 22:6

Instruye al niño en su camino, y aun cuando fuere viejo no se apartará de él.

Hay que comenzar a administrar la segunda mitad de nuestra vida mucho antes de entrar en ella.